Carta a un desconocido
Querido señor desconocido como desearía que no fuera así, usted eligió un camino que yo no comprendo, pero hoy usted tomó las riendas y ya no se puede volver atrás. Querido señor desconocido si usted sintiera el dolor que guardo, es un dolor que con las horas se transforma y ocupa emociones interesantes, llegó como el veneno, odio y rabia, otras palabras, desesperación. De pronto cambia, no puedo dejar de llorar, toma mi identidad, con ella me identifico pero lentamente cada lágrima saca filo y duele, me hiere más, el dolor físico ahoga al psicológico y ya no lloro, difícil es mantener la lucidez de lo que pienso, sólo sé que ya no sé quien eres. Mi último acto, la aceptación, terreno desconocido aún. Querido señor desconocido le comento que lucho contra las lagunas del pasado donde usted es lo que yo quiero para mi vida, me vienen a visitar los recuerdos y entonces quiero volver, ahí es donde el orgullo con ayuda de la distancia me abren los ojos ¿acaso no le importó? ...